
AGU | JGR Space Physics
• El método probabilístico, basado en 50 años de observaciones satelitales, permite anticipar con uno a dos años de antelación los periodos de mayor probabilidad de actividad solar extrema.
• El análisis indica que la ventana programada para la misión Artemis II coincide con una fase de mayor riesgo estadístico durante el actual máximo solar.
• Los resultados ofrecen una herramienta científica para evaluar alternativas desde una perspectiva de gestión del riesgo espacial.
Ciudad de México, 27 de febrero de 2026. Un equipo internacional liderado por investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha desarrollado un modelo probabilístico innovador que permite identificar, con hasta dos años de anticipación, las ventanas temporales en las que aumentan significativamente las probabilidades de súper-erupciones solares.
El estudio, publicado el 13 de febrero en la revista Journal of Geophysical Research: Space Physics, se basa en medio siglo de datos recopilados por los satélites GOES y otras misiones solares. A diferencia de los sistemas tradicionales de clima espacial que buscan anticipar eventos individuales con margen de pocas horas o días, el nuevo enfoque identifica periodos prolongados en los que las condiciones físicas del Sol favorecen la ocurrencia de eventos extremos.
Implicaciones para la exploración lunar
La investigación adquiere especial relevancia en el contexto del programa Artemis de la NASA. La misión Artemis II, programada para la primavera de 2026, será la primera en más de cinco décadas en llevar astronautas al espacio profundo, más allá de la protección del campo magnético terrestre.
Según el análisis estadístico del equipo, la ventana actualmente programada coincide con una fase del ciclo solar caracterizada por una mayor probabilidad de súper-erupciones solares.
“Dado el nivel de actividad que muestra el Sol durante este máximo solar, nuestros resultados indican que la ventana prevista se encuentra dentro de un periodo de riesgo elevado. Evaluar ventanas alternativas hacia finales de 2026 podría reducir significativamente la probabilidad de exposición a eventos extremos”, explicó el Dr. Víctor Manuel Velasco Herrera, del Instituto de Geofísica de la UNAM.
Los investigadores subrayan que el modelo no predice una erupción específica, sino que identifica intervalos de mayor probabilidad estadística, proporcionando así una herramienta adicional para la gestión estratégica del riesgo en misiones tripuladas y operaciones satelitales.
¿Por qué es crucial anticipar la actividad extrema?
Las súper-erupciones solares de clase S (superiores a X10) son liberaciones excepcionales de energía que pueden generar tormentas de radiación capaces de afectar satélites, sistemas de comunicación y misiones espaciales fuera del escudo magnético terrestre.
“La predicción tradicional del clima espacial enfrenta grandes desafíos ante eventos extremos, debido a su naturaleza rápida y altamente variable”, explicó el equipo.
“Nuestro enfoque cambia la pregunta: en lugar de intentar predecir el momento exacto de una erupción, identificamos cuándo el sistema solar entra en fases que favorecen su ocurrencia”.
El Sol confirma la predicción
A finales de 2025, poco después de que el artículo fuera enviado para su publicación, nuevos datos de la misión Solar Orbiter de la Agencia Espacial Europea (ESA) proporcionaron una validación independiente. El análisis reveló que cuatro súper-llamaradas ocurrieron en mayo de 2024 en la cara del Sol opuesta a la Tierra. De manera notable, estos eventos coincidieron con las ventanas de mayor probabilidad previamente identificadas por el modelo.
Este resultado refuerza la capacidad del método para detectar fases críticas del ciclo solar y abre la puerta a su aplicación operativa en la planificación de misiones espaciales y en la protección de la infraestructura tecnológica.
Ciencia Puma con proyección internacional
El estudio es el resultado de una colaboración entre la UNAM e instituciones de China, Eslovaquia, Hungría, Rusia y Turquía.
“Comprender cuándo el Sol entra en fases de actividad extrema proporciona una base científica sólida para la toma de decisiones estratégicas”, señalaron la Dra. Nelya Babynets (Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción), la Dra. Gabriela González (Facultad de Ciencias), la Dra. Marni Pazos (Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático) y la Dra. Graciela Velasco Herrera (Instituto de Ciencias Aplicadas y Tecnología).
Los investigadores destacan que el modelo ofrece a agencias espaciales y operadores de satélites un margen de anticipación de entre uno y dos años para fortalecer los protocolos
de protección y planificación.
El artículo completo puede consultarse en: https://agupubs.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1029/2025JA034977
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