Clima extremo: ¿es normal, pasajero o ya nos arruinamos?

ICAyCC en los medios, Jorge Zavala Hidalgo

 


Tormenta invernal en EUA impacta a México

Carlos Ochoa Aranda  | Gaceta UNAM    

Clima extremo: ¿es normal, pasajero o ya nos arruinamos?

Jorge Zavala Hidalgo, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, advierte que las temperaturas mínimas de esta temporada otoño-invierno han estado por encima del promedio de los últimos 60 años

Ilustración: Andrés Otero.

La tormenta invernal que azotó a Estados Unidos en los últimos días generó cortes de electricidad y suspensiones de vuelos. El gobierno de la Unión Americana decretó estado de emergencia luego de que se sumaran más de 20 muertes. No obstante, el impacto en México ocurrió principalmente en el norte del país.

Jorge Zavala Hidalgo, investigador titular “C” del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la UNAM, describió el fenómeno como “un comportamiento del tiempo atmosférico que responde a la formación de flujos de viento que van formando ondulaciones o meandros, capaces de generar vórtices de gran escala. Estos sistemas pueden alcanzar dimensiones enormes, desde cientos hasta miles de kilómetros, y son los responsables del transporte e interacción de las masas de aire”.

Procesos atmosféricos recurrentes

El especialista aseveró que la presencia de frentes fríos intensos en esta temporada no representa un fenómeno extraordinario, sino una manifestación más de los procesos atmosféricos que se desarrollan de manera recurrente.

Ante esto, explicó, el sistema meteorológico que afecta a Estados Unidos y que ha tenido repercusiones en México, sí guarda relación con las condiciones que se han registrado en los últimos días.

Zavala indicó que, en promedio, cada año alrededor de 50 frentes fríos afectan el territorio nacional, los cuales corresponden al avance de masas de aire con bajas temperaturas, que en algunos casos también están acompañadas de vientos intensos y precipitación.

El excoordinador del Servicio Meteorológico Nacional destacó que las condiciones climáticas registradas durante la temporada otoño–invierno 2025–2026 no corresponden a situaciones atípicas ni anormales, sino que forman parte de la variabilidad natural del clima.

De acuerdo con el universitario, aunque existe una percepción generalizada de que “ha hecho más frío” o de que se han presentado fenómenos inusuales –como la reciente granizada en el norte del Valle de México–, el análisis cuidadoso de los datos climatológicos muestra que las temperaturas durante esta temporada invernal se han mantenido, en promedio, por arriba de los valores históricos.

Con formación de física en la Facultad de Ciencias de la UNAM, Zavala Hidalgo señaló que, históricamente, la temperatura se ha medido a partir de los valores mínimos y máximos diarios, una metodología que responde a razones técnicas y de cobertura, ya que durante décadas se utilizaron termómetros de mercurio de máxima y mínima antes de la generalización de estaciones automáticas.

Al revisar estos registros de largo plazo, reveló, se observa que las temperaturas mínimas diarias –que suelen registrarse alrededor de las siete de la mañana– han aumentado más que las temperaturas máximas, en particular en la Zona Metropolitana del Valle de México.

Este fenómeno, relató, está relacionado tanto con el cambio climático como con el efecto de la “isla de calor urbana”, derivado del cambio en el uso y cobertura del suelo.

“En esta temporada, casi todos los días las temperaturas mínimas han estado por arriba del promedio de los últimos 60 años, y las temperaturas máximas también han superado ese promedio con mayor frecuencia, aunque con algunos días puntuales las máximas sí han estado por debajo del valor climatológico”, apuntó el doctor en oceanografía física.

Subrayó que las variaciones de temperatura en periodos de pocos días están asociadas al desarrollo y desplazamiento de sistemas meteorológicos, como frentes fríos y masas de aire, así como a la presencia o no de nubosidad. “Cuando el cielo permanece cubierto durante gran parte del día, la temperatura máxima no se eleva, y eso genera una fuerte sensación de frío, aunque en términos absolutos no se trate de valores extremos”.

Tempestades y desabasto

Respecto a los fenómenos recientes en Estados Unidos, advirtió que “este tipo de tormentas ocurren todos los inviernos. En promedio se presentan entre tres y cinco por temporada, aunque no todas afectan al territorio nacional ni tienen la misma intensidad”.

Como referencia, recordó la tormenta invernal de febrero de 2021 que provocó temperaturas récord en Texas y afectaciones al abasto de gas en México, como ejemplo de un evento en particular severo.

En específico, dijo, en este periodo invernal se tienen días con temperaturas más bajas que otros, asociados a la evolución de los sistemas atmosféricos, como sistemas de alta y baja presión que se van desplazando.

El especialista manifestó que, “conforme estos sistemas meteorológicos avanzan, transportan masas de aire con temperaturas más bajas, lo que da origen a los frentes fríos. En otros casos, masas de aire de latitudes medias pueden desplazarse hacia latitudes más altas, favoreciendo la formación de masas de aire cálido, y es en la interacción entre estos sistemas donde se generan distintos fenómenos atmosféricos”.

Detalló que, cuando una masa de aire frío avanza hacia una región con temperaturas más altas, se configura un frente frío, y durante ese desplazamiento pueden presentarse precipitaciones, en particular cuando estos frentes ingresan por el Golfo de México.

“Conforme el aire frío avanza sobre regiones más cálidas y mayor contenido de vapor de agua, se producen estas interacciones que pueden generar lluvias. Este tipo de precipitaciones son típicas del invierno en los estados del Golfo de México, aunque también pueden extenderse a otras regiones del país y dar lugar a fenómenos específicos, como granizadas”.

En cuanto a estos eventos, sostuvo que, si bien las granizadas son más frecuentes en primavera, también ocurren en invierno, como fue el caso reciente registrado en el norte del Valle de México.

Zavala Hidalgo puso énfasis en que, más que centrar la atención sólo en los promedios, es fundamental analizar la variabilidad del clima.

“Muchas veces lo que más impacta a la población no es el valor promedio, sino los cambios bruscos de temperatura. El cuerpo humano, así como los sistemas, las viviendas y la infraestructura, están adaptados a ciertas condiciones, y cuando la temperatura cambia de forma abrupta es cuando se presentan afectaciones, tanto en la salud como en otros ámbitos, por ejemplo, en el abasto de gas”, señaló.

Expuso que entender esta variabilidad es tan importante como comprender los promedios. “Estos últimos permiten identificar las tendencias asociadas al cambio climático y muestran, en general, condiciones cada vez más cálidas. Sin embargo, ello no excluye que ocurran cambios en la severidad y frecuencia de eventos extremos, tanto de calor como de frío, así como de viento y precipitación o de otras variables atmosféricas”.

El también exdirector del ICAyCC advirtió la necesidad de mejorar los pronósticos subestacionales –de 15 a 45 días– y estacionales, con el fin de apoyar la planeación y la toma de decisiones.

Asimismo, destacó la importancia de conocer mejor los distintos sistemas meteorológicos, ya que cada uno impacta diferente, tiene duraciones distintas y requiere diversos niveles de preparación ante las condiciones que pueden generar.

El experto llamó a la población a mantenerse informada a través de los pronósticos oficiales, y en particular ante la llegada de frentes fríos, los cuales son muy predecibles con varios días de anticipación, tal y como se predijo el actual en Estados Unidos.

“Más que pensar en escenarios extraordinarios, es importante entender que observamos la dinámica normal de la atmósfera, dentro de una tendencia de calentamiento de largo plazo”, concluyó el investigador.

Vía: Gaceta UNAM

 

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