Existe capacidad en los centros de investigación del país para establecer una medida de predecibilidad del clima y sus variaciones interanuales. Dicha capacidad se mide en términos de los estudios de procesos que incluyen análisis de la Canícula, los impactos de El Niño en México e incluso algunas fluctuaciones de tipo decadal. En combinación con los desarrollos en materia de simulaciones de clima con modelos como el Termodinámico del clima o modelos de circulación general como el Community Climate Model 3 (CCM3) o el llamado CAM3 de reciente desarrollo, se pueden iniciar pruebas que determinen elementos de la predecibilidad como:

• ¿Qué regiones exhiben una mayor predecibilidad?
• ¿Con qué anticipación se pueden pronosticar anomalías climáticas?
• ¿Cuáles son las escalas espaciales y temporales con que se puede pronósticar el clima?
• ¿Bajo qué condiciones es más factible obtener buenas predicciones (eg. El Niño, La Niña o Neutral)?
• ¿Qué estación del año permite realizar mejores predicciones, invierno o verano?
• ¿Cómo podemos manejar eventos extremos (eg. Actividad de Huracanes)?
• ¿Qué parámetros son mejor simulados, temperatura, precipitación, vientos?
Buscando respuestas a las interrogantes anteriores se puede proceder a determinar cuáles son nuestros alcances y limitaciones para pronosticar el clima. El desarrollo de los planteamientos anteriores se enmarca en una iniciativa mundial conocida como CLIVAR (Climate Variability Program), propuesto por la OMM. Adicionalmente, el desarrollo de un estudio de predecibilidad para México permitiría avanzar en el desarrollo de un Sistema de información Climática en el país, que se dio en llamar SICLIMEX, proyecto auspiciado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y coordinado y desarrollado por la OMM.
 

El estudio podría desarrollarse en un periodo de un año mediante el trabajo conjunto de al menos dos grupos de investigación: i) los interesados en procesos, y ii) los interesados en modelos. La participación de personal del Servicio Meteorológico Nacional sería de importancia para determinar el grado de detalle que se requiere en la generación de información (pronóstico) climático y así determinar cuál es la calidad del producto que se puede esperar y en qué medida satisface las necesidades de información del sector.

Computacionalmente hablando, se posee la capacidad para realizar experimentos de pronóstico en el esquema de ensamble. Mediante arreglos de computadoras tipo ensamble, como los disponibles en el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, el Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, o el mismo Servicio Meteorológico Nacional se pueden generar numerosos experimentos con modelos climáticos para tratar de estimar la predecibilidad del clima bajo condiciones históricas. Adicionalmente, la participación de otras instituciones académicas como la Universidad Veracruzana (UV) o el Centro de Investigaciones Científicas y de Estudios Superiores de Ensenada (CICESE), permitirá revisar información de pronósticos con CCM3 que se encuentra disponible en internet. Cada uno de estos trabajos deberá discutirse en un Foro de Trabajo interinstitucional para obtener conclusiones sobre predecibilidad del clima.

   
 
Publicado 15 de octubre de 2007, última actualización 4 de Marzo de 2008. CELE. Circuito Escolar S/N, Ciudad Universitaria. México, D.F.
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Centro de Ciencias de la Atmósfera UNAM